Con ese fin ponemos a consideración de los colegas las siguientes observaciones:
Sobre la Leishmaniasis
Las leishmaniosis son un grupo de enfermedades
parasitarias de distribución mundial transmitidas al ser humano por la picadura
de alrededor de 30 especies de flebótomos infectados por protozoos del género
Leishmania.
En el mundo
se registran millones de casos de la enfermedad en el Hombre y una buena parte
no son registrados.
La enfermedad
presenta dos formas clínicas: Cutanea y Sistémica
La forma cutánea se manifiesta como úlceras en piel que cicatrizan espontáneamente
aunque a veces se propagan en forma de granulomas o pápulas que afectan las
mucosas o zonas cutáneas adyascentes.
La forma sistémica afecta predominantemente el hígado y bazo. Tras un
período de incubación de dos a seis meses, con límites de 10 días a varios
años, se caracteriza por fiebre, hepatomegalia y esplenomegalia,
linfadenopatía, anemia, leucopenia, trombocitopenia, emaciación y debilidad
progresivas. con cuadros de fiebre bifásica, anemia y
a menudo son fatales.
La enfermedad
afecta tanto a perros como humanos. Sin embargo, animales silvestres como zarigüeyas, coatíes y osos
hormigueros entre otros, son portadores asintomáticos del parásito, por lo que
son considerados como animales reservorios. Zarigueya, coatí, zorros, oso Hormiguero
El agente se transmite al
ser humano y a los animales a través de la picadura de hembras de los mosquitos
pertenecientes a los géneros phlebotomus del viejo mundo y lutzomyia del nuevo
mundo.
Agentes infecciosos:
Generalmente, en el Viejo Mundo Leishmania
tropica, L. major, L. aethiopica. En el Nuevo Mundo L. braqsilensis y L.
mexicana
El
diagnóstico se hace por visualización directa de la forma intracelular no movil
de parásito (amastigote) en frotis teñidos obtenidos de las lesiones y por
cultivo de la forma extracelular móvil (promastigote) en medios adecuados.
La
presentación sistémica o visceral de leishmaniasis se puede diagnosticar
efectivamente con métodos de ELISA (presentando un período ventana para su
detección positiva), Inmunofluorescencia así como por métodos moleculares como
PCR y qPCR, observándose niveles de especificidad y sensibilidad mayores a
99.96 % a partir de muestras de sangre o de médula ósea. Esta técnica es útil en
procedimientos de vigilancia epidemiológica activa.
Agentes infecciosos: Por lo
común, Leishmania
donovani, L. infantum y L. infantum/chagasi.
Entre los
reservorios conocidos o presuntos están los seres humanos, los cánidos salvajes
(zorros y chacales) y los perros domésticos.
Modo de transmisión:
Por la picadura de flebótomos hembras infectantes. En los focos de
leishmaniasis antroponótica, los seres humanos son el único reservorio, y la
transmisión de persona a persona se produce por la picadura de flebótomos. En
los focos de leishmaniasis zoonótica, los perros, el reservorio animal
doméstico, constituyen la principal fuente de infección para los flebótomos. Se
ha descrito transmisión de persona a persona en usuarios de drogas inyectables
coinfectados con leishmania y VIH que comparten jeringas. Los pacientes
infectados a su vez infectan a los flebótomos, y sirven como reservorios
humanos aun en los focos zoonóticos.
Métodos de control
Detectar
casos y tratarlos de forma inmediata
Control de
los vectores:. Aplicar insecticidas de acción residual de forma períodica.
(ojala que algún entomólogo nos pudiera contar algo de la vida los phlebotomos
pasa saber exactamente como dónde utilizar los insecticidas para que la medida
sea lo más efectiva posible)
Eliminar o
controlar los criaderos de phlebotomus por ejemplo aplicando medidas de
desmonte o eliminando basurales.
El control de
los perros en los focos zoonóticos sigue siendo discutible. En los países
industrializados suele tratarse a los perros.
Fuentes: